Para entender al Lionel Scaloni que hoy lidera desde el banco, es imprescindible analizar su etapa como futbolista con la camiseta albiceleste. Aunque no tuvo la cantidad de partidos de otros históricos, su recorrido está plagado de mística, elecciones polémicas, batallas tácticas y una particularidad: estuvo en el lugar y el momento justo en los últimos grandes procesos de la Selección.
El verdadero romance de Scaloni con la Selección comenzó de la mano de José Néstor Pékerman. Aquel equipo Sub-20 no solo ganó el Mundial, sino que sentó las bases culturales de lo que hoy conocemos como el "predio de Ezeiza". Scaloni era el motor de empuje de un mediocampo con un talento descomunal.
El Momento: Cuartos de final del Mundial Sub-20 de 1997. Argentina se enfrentaba al archirrival, Brasil, en un partido sumamente tenso.
La Jugada: Scaloni recibe un pase largo por la banda derecha. Con su potencia característica, le gana la espalda al defensor brasileño, entra al área penal con prepotencia y, casi sin ángulo, saca un derechazo violento al primer palo que descoloca por completo al arquero.
La Imagen Icónica: El festejo desenfrenado. Scaloni corriendo con los brazos abiertos, la mítica camiseta holgada de los años 90 y la cara desencajada por la adrenalina. Ese gol abrió el partido (terminó 2-0) y es el clip más repetido de su juventud.
Scaloni debutó en la Selección Mayor en un amistoso contra Libia en Trípoli (ganó Argentina 3-1), bajo la dirección técnica de Marcelo Bielsa. Sin embargo, su perfil encajaba mejor en la idea asociativa y humana que Pékerman llevó a la Mayor a partir de 2004.
Las fotos de Scaloni en los entrenamientos de esa época muestran el arquetipo del futbolista argentino de exportación de aquellos años:
"En los registros de la prensa, Scaloni siempre aparecía cerca de las figuras (Riquelme, Sorín, Aimar), consolidándose como el jugador que unía al grupo, el bromista del vestuario que al mismo tiempo dejaba la vida en cada práctica."
Archivo: José Pekerman fue el gran mentor y formador de Lionel Scaloni en la Selección Argentina
El archivo periodístico de mayo de 2006 guarda uno de los momentos de mayor tensión en la carrera de Scaloni. José Pékerman dio la lista definitiva para el Mundial de Alemania y dejó afuera a Javier Zanetti, el lateral derecho histórico y capitán del Inter de Milán, para incluir a Lionel Scaloni (que venía de un gran semestre a préstamo en el West Ham).
"La inclusión de Scaloni fue un shock nacional. La prensa no entendía cómo se prescindía de la experiencia de Zanetti por un jugador que se consideraba 'de reparto'. Pékerman buscaba polivalencia táctica y un factor humano clave para la convivencia diaria."
Las imágenes de la partida de la delegación hacia Alemania muestran a un Scaloni serio, consciente del ojo crítico del país, pero aferrado al grupo. Llevaba el dorsal número 13, una camiseta que hoy es de culto para los coleccionistas.
Registro: Lionel Scaloni vistiendo el histórico dorsal 13 en el Mundial de Alemania 2006.
Muchos olvidan que Scaloni jugó en el Mundial 2006, y nada menos que en el partido más dramático de esa campaña. Por los octavos de final, ante la lesión de Nicolás Burdisso y consideraciones tácticas, Pékerman lo puso de titular como lateral derecho ante el durísimo México de Ricardo La Volpe.
Tuvo la titánica tarea de contener las subidas de un joven Andrés Guardado y los desmarques de Jared Borgetti.
No le sobraba lírica, pero compensaba con garra. Discutió cara a cara con los jugadores mexicanos y ordenó la defensa a puros gritos.
La Foto del Desahogo: Cuando Maxi Rodríguez mete el inolvidable zurdazo en el tiempo suplementario para el 2-1, la cámara capta a Scaloni desplomándose de rodillas antes de correr a abrazar a sus compañeros. Jugó los 120 minutos a altísima presión.
Foto: Scaloni batallando físicamente cada pelota en los octavos de final ante México.
El archivo más valioso de Scaloni jugador es, paradójicamente, el que comparte con el jugador más importante de la historia moderna: Lionel Messi. En 2006, un Messi de apenas 18 años hacía sus primeras armas mundiales, y Scaloni fue uno de los hombres de experiencia que lo cobijó y arropó dentro del plantel.
Foto: Scaloni y un Messi de 18 años, un lazo que comenzó hace dos décadas.