El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) publicó recientemente un informe que remarca una realidad preocupante y difícil en Argentina, los jóvenes tienen casi tres veces más probabilidades de estar desempleados que las personas adultas.
Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del último trimestre de 2024, la tasa de desocupación de los jóvenes entre 14 y 29 años fue de 13,1%.

A pesar de ser una cifra baja, estos jóvenes buscan un empleo que les permita sostenerse económicamente, mantener a sus familias o aportar al hogar. La falta de oportunidades no solo limita su crecimiento profesional, sino que también afecta su autoestima y salud mental.
Camila Noriega, estudiante de periodismo, de veintitrés años contó su experiencia en el ámbito laboral: «Trabajaba en un bazar chino desde las doce del mediodía hasta las ocho de la noche por ochocientos pesos la hora, no era nada pero cuando es así, por un poco de plata hace lo que sea».
Dylan Castro, de zona sur y de veintiún años, contó su perspectiva sobre su experiencia: “Me costó llegar a la posición en la que estoy ahora. Con dieciocho años, terminé el secundario, y me costó mucho. Estamos en un mercado laboral donde te piden experiencia, y es difícil conseguirla”.
En el segundo trimestre de 2025, la tasa de desocupación fue del 7,6 % de la población económicamente activa. Mujeres de hasta 29 años, 16,9 % de desocupación y varones de hasta 29 años, 12,7 % de desocupación.