LA CONSAGRACIÓN
DE D1OS
A 38 años de la epopeya más grande en la historia de los Mundiales. El viaje táctico, humano y poético de Diego Armando Maradona en México 1986.
Antes de la Tormenta: La Previa en México
Antes de desembarcar en territorio azteca, Maradona ya había pisado el Olimpo del fútbol europeo. Habiendo dejado una huella indeleble en su paso por el Barcelona, Diego ya brillaba con luz propia e indiscutible en el Napoli, consagrándose ampliamente como el mejor jugador de la exigente Serie A italiana.
Terminada la desgastante competición oficial con el conjunto partenopeo, Diego se unió de inmediato a la delegación de la Selección Argentina para afrontar una exigente serie de amistosos de preparación en suelo europeo. Tras la gira, el plantel conducido por Carlos Salvador Bilardo arribó a México con anticipación para instalarse y entrenar intensamente en las instalaciones del Club América, puliendo los detalles tácticos y adaptándose a la altitud previa a la cita máxima mundialista.
El campamento de la ilusión en el Club América
Maradona afinó puntería e intensidad en la preparación previa antes del debut.
El Inicio del Camino Hacia el Cielo
Ubicada en el exigente Grupo A junto a las selecciones de Corea del Sur, el vigente campeón Italia y la rocosa Bulgaria, Argentina arrancó su periplo mundialista capitaneada por un Maradona incansable. Diego cerró una fase inicial colosal participando directamente en casi todos los festejos de la albiceleste: acumuló 4 asistencias brillantes y 1 gol para sellar el liderazgo del grupo.
Sin embargo, el partido inaugural frente a Corea del Sur quedó marcado a fuego en los registros del torneo. En una auténtica cacería táctica, Diego fue víctima de un juego destructivo feroz, convirtiéndose hasta el día de hoy en el jugador que ha recibido la mayor cantidad de faltas registradas en un solo partido en la historia de los Mundiales.
"Nos dieron con todo. Pero cuanto más me pegaban, más ganas me daban de pedir la pelota y encarar. Sabía que este era mi Mundial."— Diego Armando Maradona
EL PARTIDO DEL SIGLO
Tras superar a Uruguay en octavos de final, llegó la cita definitiva marcada por la historia, la geopolítica reciente y la pasión popular: el choque inolvidable contra Inglaterra. Antes de saltar al césped sagrado del Estadio Azteca, en el túnel de vestuarios, Diego reunió a sus compañeros para transmitir una arenga repleta de mística, fuego sagrado y convicción.
Lo que aconteció en el segundo tiempo transformó el fútbol para siempre. Al minuto 51, tras un despeje defectuoso hacia atrás, Diego se elevó contra el espigado arquero Peter Shilton y conectó el balón de forma milagrosa con su puño izquierdo, desatando la polémica eterna baptizada como "La Mano de Dios".
Apenas cinco minutos después, al 56', Maradona inmortalizó la maniobra suprema del deporte. Recibió en campo propio, giró con una pisada sublime, aceleró eludiendo rivales como postes (Hoddle, Reid, Sansom, Butcher, Fenwick) y esquivó al mismísimo Shilton para firmar el consagrado como "El Gol del Siglo", haciendo gritar y sonreír a todo un país.
Archivo Multimedial Enorme - Inmersión Total en Inglaterra '86
La Arenga en el Túnel
Escuchá las palabras exactas de Diego antes de salir a la cancha.
La Mano de Dios
El ingenio y la picardía convertidos en leyenda universal.
El Gol del Siglo
La obra de arte más perfecta de la historia de los mundiales.
Magia Inapelable Frente a Bélgica
A un solo paso de acceder a la tan ansiada final, el conjunto nacional debió medirse contra la aguerrida selección de Bélgica. Maradona volvió a convertirse en la figura excluyente e indiscutida del espectáculo convirtiendo un sublime doblete para meter a la Argentina en la cita decisiva.
Ambos tantos fueron verdaderas piezas de arte plástico: el primero llegó picándola con la cara externa del botín ante la salida desesperada del arquero Pfaff; el segundo fue una embestida personal colosal en la que desparramó a cuatro defensores belgas para definir cruzado casi cayéndose al césped.
Sutileza Antológica
Definición de emboquillada ante Pfaff.
Potencia & Apilada
Aceleración destructiva al segundo palo.
LA GLORIA ETERNA
Diego llegó al duelo cúspide consagrado como el mejor futbolista de la tierra y llevando sobre sus hombros las ilusiones vertidas por todo el pueblo argentino. Enfrente aguardaba la temible Alemania Federal. Argentina pegó primero poniéndose 2-0 arriba con pases clave e intervenciones tácticas de Diego arrastrando marcas.
Sin embargo, los germanos mostraron su coraje histórico y empataron agónicamente 2-2 mediante dos tiros de esquina en el tramo final del cotejo. Fue en ese momento de máxima tensión dramática cuando emergió nuevamente la clarividencia de Maradona: de primera, rodeado por tres hombres, metió una asistencia quirúrgica con rosca perfecta para la corrida de Jorge Burruchaga, quien selló el 3-2 inapelable.
El silbatazo final decretó la gloria. Diego levantó el Santo Grial del fútbol mundial, cerrando de manera incontestable la actuación individual más sublime e influyente jamás vista en la historia de la Copa del Mundo.
"Toqué el cielo con las manos"
Diego besando la copa dorada en el centro del Estadio Azteca. La imagen eterna de un capitán de leyenda.
Momento a Momento de la Final - Archivo Enorme
Pase con toque sutil que definió el Mundial.
El momento sagrado en el Azteca.
La emotiva comunicación en vivo tras ser campeón.