Creado en 1934, declarado Sitio de Patrimonio Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en 1984, y conteniendo una de las siete maravillas del mundo según la fundación suiza New7Wonders desde 2011, el Parque Nacional Iguazú – expresión proveniente del idioma guaraní cuyo significado es I= agua, Guazú= grande, por ello significa «Agua Grande» – fue el destino más visitado del sistema nacional de áreas protegidas del país durante 2025.
Que el Parque Nacional Iguazú (PNI) sea el más visitado del país no es novedad, al ser la casa de Las Cataratas y estar rodeado de la Selva Paranaense lo transforman en un destino más que interesante para turistas provinciales, nacionales e internacionales que buscan conocer y conectarse con la naturaleza.
Según datos del Sistema de Información de Biodiversidad el PNI durante 2025 tuvo 1.526.772 visitantes, liderando así, el ranking en cantidad de visitas a parques nacionales durante el año pasado. El segundo parque más visitado según la fuente es el Parque Nacional los Glaciares en Santa Cruz con 734.308 visitantes.
La diferencia de 792.464 personas con respecto al segundo y de 1.471.290 con respecto al Parque Nacional Talampaya (La Rioja), el último de la lista, muestran que Iguazú encabezó con amplitud el ranking nacional de visitantes, consolidando el liderazgo dentro del sistema de parques nacionales.
Un liderazgo que atravesó años de cambio
Aunque Iguazú lideró las estadísticas nacionales el año pasado, la actividad turística experimentó fuertes variaciones durante los últimos años, especialmente durante la pandemia.
En 2019 el PNI llegó a un récord histórico de 1.635.237 turistas, deteniéndose casi por completo en 2020 donde tuvo 427 mil visitantes anuales solamente por la emergencia sanitaria mundial, a partir de 2021 creció casi un 20% por año, para así llegar al mejor año turístico desde que el covid – 19 paralizó al mundo, ya que cerró el 2025 con 1.532.230 turistas.
Un destino con visitantes de todo el mundo
Además de concentrar el mayor volumen de visitantes del país, Iguazú recibió turistas provenientes de múltiples regiones del mundo. Fueron en total 62 países y más allá de que la mayor cantidad de gente viene de Argentina y Brasil, se destacan en las estadísticas visitantes de lugares muy lejanos a Misiones como Hong Kong – 215 personas -, Vietnam – 58 personas – o Pakistán – 44 personas -, entre otros destinos lejanos a la Tierra Colorada.
Los registros permiten observar qué mercados internacionales tuvieron mayor presencia durante el año y reflejan el alcance global del destino.
Lo que cambió todo
Las obras que transformaron al PNI y lograron convertirlo en un atractivo turístico mundial se llevaron a cabo bajo condiciones que lograran conservar el ecosistema que rodea a Las Cataratas y a su vez, construir una estructura lo suficientemente sólida para soportar la cantidad de visitantes que recibía el lugar. La mayor parte de estas intervenciones se ejecutaron entre los años 2000 y 2001, siendo la pasarela y el balcón Garganta del Diablo lo último que se realizó.
Los profesionales y técnicos de la Dirección Regional Noreste Argentino (DRNEA), fueron los encargados de dar las órdenes relacionadas con el cuidado y conservación de la flora y fauna autóctona del parque. Estas exigencias ambientales generaron tensión al chocar con las costumbres clásicas empleadas en la construcción, por ejemplo, en la materialización del denominado «Sendero Verde» – que comunica la estación central con la estación Garganta – una vez definida su traza se debió resguardar cada especie de árbol que quedaba al costado del mismo envolviéndolo con cámaras usadas de neumáticos y luego un posterior recubrimiento con machimbres sujetados por alambre.
La madera utilizada no podía incluir ninguna especie natural protegida definida en la ley provincial (N.º 2.380 actual Ley XVI – N.º 34) en cualquier tipo de propiedad. Otro material característico de la zona, muy utilizado en la obra fue Roca Basáltica, que se encuentra en la mayor parte del territorio provincial.
Otra condición a cumplir tenía que ver con mantener el normal funcionamiento de pasarelas y miradores al mismo tiempo que se avanzaba en la construcción de las distintas obras (VER FOTO 4). La única excepción fue al momento de construir el balcón Garganta del Diablo, donde la complejidad de los trabajos obligó a interrumpir el movimiento turístico.
En la construcción de la pasarela y balcón Garganta del Diablo (VER FOTO 5), en primer lugar, se perforaba (VER FOTO 1) el lecho del Río Iguazú Superior donde se colocaban los tubos metálicos sobre los cuales, irían soldadas las armaduras que conformaban las bases de las pilas y pilotes. Esta acción se ejecutaba luego de extraer con bombas y mangueras el agua que quedaba dentro del espacio definido por las estructuras metálicas circulares que no permitían el ingreso del río (VER FOTO 2).
Una vez construidas las pilas y pilotes se procedía al armado de la pasarela en su parte superior. Para ello, se procedía a la colocación de las vigas metálicas que eran trasladadas desde su zona de acopio hasta dichas pilas por medio de canoas (VER FOTO 3).
Este proceso constructivo se vio afectado en dos oportunidades por crecientes que retrasaron el normal desarrollo de la obra porque destruían lo ya construido, arrastrando las piezas metálicas que conformaban el piso de pasarelas y miradores. Otra consecuencia, era la aparición de elementos propios de dicha creciente como hojas y ramas (VER FOTO 7).
El estado de las antiguas pasarelas puede visualizarse en la FOTO 6. La decisión de ejecutar una nueva infraestructura para el visitante que aporte seguridad y más comodidad estuvo relacionada con la situación en la que se encontraban las viejas estructuras por donde circulaban los visitantes del parque.
Para apreciar el gran cambio producido por las obras, pueden observarse la portada de esta nota – la nueva pasarela a Garganta del Diablo – y la última imagen de la siguiente infografía (VER FOTO 8).

Carlos Alfredo Baez, director de la obra, afirmó: “No creo que vuelva a tener otra posibilidad de estar al frente de un desafío tan grande como ese, esta experiencia inolvidable en mi carrera profesional, fue particular por dos razones, por un lado, la diversidad de tareas y por otro el lugar en donde se ejecutaban las mismas, ya que era un área natural protegida mundialmente conocida, además de enseñarme a ser un especialista en generalidades porque hay cosas que no se enseñan en la facultad o en un libro, un profesional no puede decir ‘no se’, sino arreglarse y buscar los medios para solucionar los problemas que se le presentan”.
La experiencia de quienes lo visitan
“ No se pierdan de hacer el recorrido con el trencito al subir pero que al bajar lo hagan por el ‘Sendero Verde’ y va desde la Estación Principal hasta la Estación Garganta. Fue un recorrido bellísimo donde nos rodearon las mariposas e íbamos caminando entre toda la vegetación”. Este testimonio pertenece a Marianela Ulsamer, turista pampeana que visitó el PNI en octubre de 2021.
Otro testimonio que que evidencia que el parque es un lugar imperdible e inolvidable es el de Yanina Frank, oriunda también de La Pampa, que visitó Iguazú en dos oportunidades, y en ambas se llevó experiencias totalmente distintas.
– ¿ Cuándo fue la primera vez que visitaste el PNI y que fue lo que más te impactó?
– En el año 2011 visite por primera vez el Parque Nacional Iguazú, sin lugar a dudas uno de los lugres más increíbles de nuestro país. En esa oportunidad lo más impactante que aprecie fue la Garganta del Diablo, un lugar imponente, que genera adrenalina y mucha emoción, el ruido, la bruma y el caudal de agua aportan una sensación de paz indescriptible, Destaco el ruido del agua, porque se escucha durante toda la caminata por los senderos y al llegar al lugar es muy impactante el caudal de agua y como salpica a cada persona.
– ¿ Cuándo volviste, la experiencia fue la misma?
– En el año 2021, tuve la oportunidad de poder concurrir por segunda vez al parque. La experiencia fue totalmente distinta y el paisaje es tan impactante que la emoción de poder concurrir, se revive como si fuera la primera vez. En esta oportunidad pude apreciar otras cosas, la selva, los senderos, la fauna, la flora, el circuito que se recorre por las pasarelas hasta llegar a la conocida Garganta del Diablo es maravilloso, se disfrutan las caminatas por los senderos y el tren de la selva le dan el complemento para observar cada rincón del parque.
– Si tuvieses que recomendarle a alguien un lugar específico dentro del parque para visitar, ¿cuál elegirías?
– Un lugar específico para visitar, sin dudas todos diríamos la Garganta del Diablo, pero creo que se aprecia cada momento que se recorre, es descubrir, observar, y sin duda la flora y fauna le dan un toque particular a la selva que cualquier ciudadano quisiera conocer y recorrer.

Las claves del éxito
Los datos de 2025 ubican al Parque Nacional Iguazú en la cima del sistema nacional de áreas protegidas por cantidad de visitantes. La evolución de los últimos años, el peso del turismo internacional y la infraestructura desarrollada desde comienzos de siglo ayudan a comprender cómo el área protegida más emblemática de Misiones mantiene su capacidad de convocatoria dentro del turismo argentino siendo un lugar inolvidable para quienes lo visitan todos los días.