La Cámara de Diputados, el 9 de octubre, votó en contra de la Ley de financiación a las universidades, la cual aumentaba su presupuesto. Tras esta situación, se llevaron a cabo distintas medidas de fuerzas a nivel nacional, por parte de estudiantes, docentes y autoridades universitarias.
La ley garantizaba una actualización del presupuesto de los salarios docentes y no docentes, por lo que la decisión fue repudiada por muchas personas en la puerta del Congreso.
Votaron 159 legisladores a favor de la Ley, 85 en contra y 5 se abstuvieron, por lo tanto al no llegar a los dos tercios de los presentes en la sesión, no se pudo aprobar la Ley.
Si bien, el Presidente Javier Milei, ya había anunciado su veto mediante el Decreto 879/2024, se esperaba una respuesta favorable por parte de la Cámara de Diputados. Milei, en su decreto, justificó que: “El Gobierno no cuenta con previsión presupuestaria ni recursos a utilizar para su financiamiento, ya que acarrea problemas técnicos que imposibilitan su implementación ordenada, y afecta de manera tangible los objetivos de política económica fijados”.
Asimismo, en reiteradas oportunidades, sumó el pedido de auditorías para las universidades, argumentando que en varias de éstas no se cumplen con los controles de los gastos que realizan, y exclamó: “Si no quieren ser auditados es porque están sucios. No quieren las auditorías para seguir defendiendo el robo”.
Tras la no aprobación de esta ley, muchos estudiantes de todo el país se organizaron para tomar varias universidades, en repudio a la ratificación del veto de Milei. Además, los docentes declararon paro total el 10 y 22 de octubre, en todas las universidades del país y clases públicas desde el 23 al 25 de octubre.

Maximiliano, estudiante de la carrera de Periodismo de la Universidad Nacional de Avellaneda, dijo respecto de la ratificación del veto por parte de la Cámara de Diputados:
También nos otorgó su opinión, Mia:
Asimismo, Daniel, padre de una estudiante del Instituto de Baile de la Municipalidad de Avellaneda, nos otorgó su opinión respecto de las auditorias y sobre su valoración de la Universidad pública, gratuita y de calidad.
Juan Pablo Gómez
Maria Sol Valcic