A mi antigua yo, a la que en un momento quiso tirar todo, a la que no sabía si era lo suficientemente fuerte y valiente para hacer lo que le gusta, a esa que se quedó callada en varias ocasiones y se apagó.
No todo siempre es color rosa y esta bien que así sea, no todos los días son buenos. A veces la vida sorprende, de un día para el otro tomas un rumbo distinto y te encontras con nuevas cosas, con cosas que jamás pensaste vivirlas.