Ser saludable ahora es un lujo 

En los últimos años, el mundo Wellness se ha tomado como un nuevo estilo de vida lujoso.

Las nuevas tendencias marcan que ser saludable ya no basta con comer equilibradamente y hacer treinta minutos de ejercicio al día; ahora invita a la gente a llevar un lifestyle más equilibrado y atractivo, el cual conlleva gastos muy altos.

El estadístico estadounidense Halbert L. Dunn, considerado el padre del Wellness Movement, inició este movimiento con la idea de que el desarrollo del ser humano tiene que ir más allá del ámbito de la salud, así tiene que incluir la capacidad de optar por varias vías de autorrealización.

Se puede definir como la dinámica de estilo de vida que lleva el potencial humano al máximo en las esferas de lo físico, mental y espiritual.

Ha impactado de buena manera en la dieta de la gente; ha cambiado gracias a las nuevas tendencias que se exponen en redes sociales, influencers y atletas. Por ejemplo, cambiar el café por el matcha o la cerveza con alcohol por la cerveza sin alcohol.

Marcas como Heineken se han presentado en eventos deportivos masivos como maratones, la Fórmula 1 y torneos de pádel, promocionando su cerveza Heineken 0.0, con el fin de que la gente que está dejando el alcohol no deje de tomar cerveza.

Ahora esta nueva tendencia de vida fitness ha tomado más fuerza, ya que atletas como Cristiano Ronaldo y Charles Leclerc usan la pulsera WHOOP, la cual mide el desgaste físico, el sueño, la recuperación, entre otras estadísticas, con el fin de tener una vida monitoreada. Su suscripción ronda entre los veinte y treinta dólares mensuales.

Hoy en día, la búsqueda de una vida más saludable y la integración definitiva al mundo Wellness se ha convertido en un estilo de vida aspiracional.

Sin embargo, esta transición ha resultado cada vez más costosa, impulsada por las tendencias que dictan las redes sociales, dietas exclusivas, marcas de lujo presentes en espacios deportivos y el respaldo de atletas de élite que promueven dispositivos de alta gama.

El problema no está en querer vivir mejor, sino en la idea de que para hacerlo necesitamos consumir cada vez más.

Entre suplementos, dispositivos, alimentos especializados y experiencias exclusivas, el wellness parece haber encontrado una nueva forma de vendernos algo que siempre hemos buscado: sentirnos bien.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *