En una final caliente, que se definió en el alargue, Barcelona derrotó 3 a 2 al Real Madrid en el Estadio de La Cartuja (Sevilla) y se quedó con la Copa del Rey 2025. El conjunto blaugrana, con un gol agónico de Koundé, conquistó su 32.º título de la Copa, siendo el máximo ganador del torneo.
Durante el partido, el Barcelona golpeó primero con un gol de Pedri que abrió el marcador, en un primer tiempo dominado totalmente por el club blaugrana. Sin embargo, el Real Madrid respondió en la segunda parte, con un golazo de Kylian Mbappé. Pero, minutos después, Ferran Torres volvió a poner al Barça en ventaja. Cuando todo parecía definido, Tchuaméni empató el encuentro, forzando el alargue. El tiempo extra fue una batalla, y en el minuto 115, Koundé marcó el gol para la victoria del Barcelona.
El partido, que llegó envuelto en polémicas, cuando Ricardo de Burgos Bengoetxea, árbitro principal, ofreció una conferencia de prensa donde, entre lágrimas, defendió su imparcialidad ante las críticas presentadas por ambos clubes. La situación fue tan tensa que el Real Madrid evaluó no presentarse si no se garantizaba «absoluta neutralidad» en la conducción del partido, según el comunicado publicado en sus redes sociales. Tuvo un final caliente: los jugadores merengues que se encontraban en el banco de suplentes, molestos con el resultado, comenzaron a tirar cosas y terminaron expulsados Antonio Rüdiger y Lucas Vázquez.
Con esta consagración, el Barcelona refuerza su proyecto de renovación impulsado por su DT, Hansi Flick. Para el Real Madrid, la derrota deja un sabor amargo y cierra una temporada para el olvido, aunque todavía tiene oportunidad de conseguir LaLiga.