La esperanza es lo último que se pierde

A veces nos preguntamos si la gente todavía tiene predisposición y buena fe, algo que no suele suceder en estos días.

Ayer por la mañana, un estudiante de periodismo deportivo oriundo de Campana había perdido su billetera con sus documentos en un colectivo de la linea 194, con destino a once. El joven, al terminar su horario de cursada, se acercó a las inmediaciones de la terminal para preguntar si habían encontrado sus pertenencias y, ante la negativa de los trabajadores, dejó sus datos ante una posible recuperación.

Al llegar a su casa, el chico recibió una buena noticia: su billetera estaba allí. Una mujer, que realizaba regularmente el mismo recorrido, se encontró con el objeto y al ver la dirección en el DNI, se dispuso devolverlo.

Una vez que la mujer llegó al domicilio, no pidió ninguna recompensa y ante la insistencia de la madre del joven por premiarla, respondió: «si me hubiera pasado a mi, habría hecho lo mismo».

Esto nos enseña a que todavía sigue habiendo buena gente, a pesar de los tiempos que corren.

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