La Paz, 19 de mayo de 2026 – Tras una jornada de fuertes enfrentamientos este lunes, que dejó más de 120 detenidos, decenas de heridos y un saldo de cuatro personas fallecidas en días anteriores, organizaciones sociales, sindicatos, campesinos y estudiantes mantienen la movilización y anuncian que continuarán la lucha hasta lograr la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira. El reclamo central, que se repite en todas las regiones, es “¡Fuera Paz!”, en rechazo al programa de ajuste económico aplicado en solo seis meses de gobierno.
Las protestas estallaron por el aumento drástico del precio de los combustibles, el recorte en salud y educación pública, la ley 1720 —que pone en riesgo las tierras comunitarias—, la fuerte devaluación monetaria y la escasez de alimentos y bienes básicos. El gobierno responde con despliegue militar, uso de gases lacrimógenos, vigilancia con drones y órdenes de captura contra dirigentes, entre ellos el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo. Sectores de derecha también exigen la declaración de estado de excepción para endurecer la represión.
Este martes se realizan asambleas y cabildos abiertos en todo el país, donde se decide mantener bloqueos de rutas y profundizar las medidas de fuerza, con el objetivo de hacer caer a un gobierno que, según las organizaciones, actúa al servicio de grandes empresas y organismos internacionales, con respaldo de Estados Unidos y gobiernos de derecha de la región.