Enrique nació el 22 de mayo de 2004 en la Clínica del Sol, ubicada en Lanús. Se crió en Gerli (Avellaneda) hasta los 18 años. Allí, asistió al jardín N° 920, en donde recuerda que «fue una buena experiencia». En base a esto, recalcó que siempre se llevó bien con sus compañeros, pero asumió que «Era bastante revoltoso, me gustaba jugar a la lucha» (influenciado por el programa de TV «100% lucha»). Además, aprendió a leer a sus 5 años, aludiendo a que le gustaba cuando la señorita contaba cuentos.
«Si uno se lo propone, lo puede lograr»
En la primaria y secundaria fue al colegio La Asunción hasta 5° año y en 6° se cambió a la Escuela 30 por que entrenaba a la mañana y no coincidían los horarios y su meta era dedicarse al fútbol. “En ese momento mi prioridad era el fútbol y quería darle todo”, explica. En esa institución, cursó la orientación orientación en comunicación.
Durante su paso por La Asunción, formó un grupo de amigos que mantiene hasta el día de hoy: “Son amistades que siguen estando, eso es lo más importante”, destaca.
Empezó a jugar al fútbol a los cuatro años en Independiente, jugo 6 meses, el profesor era bueno pero no se llevaba bien con sus compañeros, después de 2 años comenzó a jugar en «Villa Heredia» en 2011, tenía 6 casi 7 años, jugó todo el fútbol infantil pero a fines de 2011 comenzó a jugar en Independiente. Luego, en 2014 y en este mismo club, pasó a jugar en cancha de 11 donde estuvo 3 años (hasta el 2017). Después quedó libre de Independiente y se fue a jugar al Porvenir que jugó hasta el 2021 y en Quilmes hasta principios del 2022.
Luego de todo eso, comenzó a estudiar Periodismo, se quería interiorizar en el Periodismo Deportivo.
Si bien al inicio su objetivo era claro, con el tiempo amplió sus intereses: “Al principio solo quería hacer periodismo deportivo, pero después me abrí a cubrir otras cosas”, explica. Este cambio se dio, en parte, gracias a materias como TIC y Prácticas, donde actualmente cubre la zona de Lanús.
«Al principio solo quería hacer periodismo deportivo, pero después me abrí a cubrir otras cosas»
Su gran sueño es cubrir eventos deportivos de alto nivel: “Me gustaría cubrir un partido de Independiente, a la Selección Argentina, viajar a los mundiales o a la Copa América”. También le gustaría cubrir tenis y recorrer el mundo haciendo lo que le apasiona.
En su tiempo libre, entrena entre dos horas diarias, cinco o seis veces por semana, y escucha música de diversos géneros como rock, cumbia, folclore, pop, reggaetón y chamamé.
«Siempre hay que tener otro objetivo por las dudas, insistir y seguir intentando»
Su vocación por el periodismo nació desde chico: se crió viendo partidos, siguiendo el mercado de pases y compartiendo información con amigos y familiares. “Ellos me decían que tenía que estudiarlo, que tenía vocación”, cuenta. También recuerda su fanatismo por el tenis y por figuras como Federer.
En cuanto a sus miedos, reconoce: “Quizás que las cosas no salgan como espero”. Sin embargo, sostiene la importancia de la perseverancia: “Siempre hay que tener otro objetivo por las dudas, insistir y seguir intentando”.
Con una mirada optimista, concluye: “Si uno se lo propone, lo puede lograr”.