A diferencia de los conflictos altamente mediatizados, como la invasión rusa en Ucrania por disputas territoriales o las tensiones de Estados Unidos e Israel frente a Irán por el control del petróleo en el estrecho de Ormuz, el continente africano permanece bajo un estricto cerco mediático. Sin embargo, los datos contrastan con ese silencio.
En al menos 25 países de los 54 Estados soberanos de África, existen hoy en día más de 50 conflictos armados. Entre las principales causas destacan las tensiones religiosas, la inestabilidad de los gobiernos y la disputa por el control de los recursos naturales. Sudán, República Democrática del Congo, Nigeria, Mali, Somalia, Mozambique y Burkina Faso son solo algunos de los casos más relevantes.
La magnitud de una tragedia ocultada
Los más de 50 conflictos armados en África representan un 40% del total de guerras en el planeta. Se estiman entre 35 y 45 millones de desplazados, lo que equivale al 50% de los afectados en todo el mundo. La República Democrática del Congo lleva más de 6 millones de muertos, siendo el conflicto más letal despues de la Segunda Guerra Mundial, en Somalia las víctimas ascienden a un millón, mientras que en el resto de los países la cifra se sitúa por debajo de los 200.000 fallecidos.
En las distintas regiones, la guerra ha producido el colapso de la infraestructura más básica, impide la agricultura y el acceso al agua potable. Como consecuencia, la población enfrenta severos problemas de salud, educación y justicia. Por ejemplo hambrunas, cólera o sarampión, incluso en los campos de refugiados. El 46% de las infancias no asiste a la escuela, mientras que la violencia sexual se extiende de manera alarmante.

Un mapa fragmentado: África más allá del relato de Occidente.
Mientras que la mirada de Occidente se esfuerza por facilitar el consumo mediático y generar la empatía del público bajo una lógica simplista de «buenos y malos», tal como se presenta la defensa de Ucrania frente a la invasión rusa o la necesidad de exportar los valores democráticos y cristianos a Medio Oriente para acceder al petróleo, los conflictos en el continente africano se resisten a dicha simplificación. El silencio de sus guerras no es casual. Más bien, es consecuencia de la complejidad de distintas narrativas que el mundo occidental prefiere olvidar.
En primer lugar, el trazado de las fronteras dentro del continente fue responsabilidad absoluta de los estados europeos durante el siglo XIX, los cuales ignoraron las diferencias étnicas y religiosas de los diferentes pueblos. Segundo, despues de los procesos de descolonización en las décadas de 1950 y 1960, muchas de las naciones no han conseguido legitimidad, lo que se conoce como Estados Fallidos. Tercero, las tierras africanas son escenario de múltiples disputas por la riqueza de sus recursos naturales y minerales. Finalmente, existen procesos políticos revolucionarios que atentan directamente contra la hegemonía de occidente y las corporaciones transnacionales, como es el caso de Burkina Faso.
Rompé con el silencio: ponele rostro al mapa de la guerra.
El cerco mediático no se rompe solo con datos, sino con la voluntad de mirar a donde otros apartan la vista. Explora nuestro mapa interactivo y accedé a una crónica visual de los conflictos que hoy definen el destino del suelo africano.