El Starship, cohete de Elon Musk, explotó tras iniciar su lanzamiento el cual fue por una prueba para analizar si estaba en condiciones para ser utilizado.
El multimillonario dueño de la red social llamada Twitter, tenía pensado llevar un número de hasta 100 personas a la luna y es por eso que se lo conoce como el cohete más grande creado hasta la fecha.

Hubo una decepción muy grande tras este fallo, debido a que la empresa SpaceX había conseguido lanzar el cohete más potente de la historia y por lo tanto había una expectativa enorme.
A pesar del resultado, la empresa dio el visto bueno a la prueba realizada y el presidente ejecutivo, Elon Musk, felicitó a sus trabajadores y anunció que en un breve tiempo se realizará una prueba nueva.