En 1999, la diseñadora y fotógrafa británica Amanda Watkins descubrió en Monterrey, México, a los Cholombianos, un movimiento cultural que fusionaba la estética chola con la tradición sonidera y la cumbia colombiana. Fascinada por su autenticidad, documentó su vida y arte durante 4 años.
Su libro «Cholombianos» (2013) llegó a galerías en Londres, México y diferentes galerias del mundo,donde los protagonistas participaron activamente: bailaban, diseñaban ropa, creaban grafitis y mostraban sus cortes de pelo en vivo, como un acto performático. visibilizando y reivindicando esta subcultura estigmatizada como símbolo de resistencia y creatividad.
Watkins describe su experiencia con estas palabras: «Eran de lejos la gente más interesante en una ciudad tremendamente conservadora: Monterrey». Su trabajo no solo visibilizó una subcultura estigmatizada, sino que también la reivindicó como un símbolo de resistencia y creatividad en los márgenes de la sociedad.

Aunque la cultura Cholombiana desapareció en 2013 debido a la violencia y el narcotráfico, Amanda Watkins les dio un lugar en la historia del arte y la cultura popular.