Preocupación por el desfinanciamiento de las universidades públicas: «Estamos perdiendo lo más importante y lo mas valioso que tenemos en nuestro país»

Argentina, país ejemplo en educación pública, a nivel global; se encuentra en una situación de crisis, nunca antes vista.

En el contexto de un nuevo gobierno de corriente “liberal”, y que tiene como objetivo indiscutible, el déficit fiscal 0. Las universidades públicas de todo el país, siguen manteniendo el presupuesto universitario del 2023; esto está llevando a una situación de extrema vulnerabilidad a docentes y no docentes, que se encuentran (en muchos casos) con ingresos bajo la línea de la pobreza. También los fondos para la mantención de los edificios, donde se encuentran las casas de estudio, se fueron pulverizando, por la inflación.

Sin embargo, esta semana es una de las más álgidas en las disputas entre el gobierno, y los gremios docentes, no docentes y las universidades, que buscan regularizar la situación de sus afiliados y estudiantes. Ya que el pasado jueves, el presidente Javier Milei, dejó sin efecto el proyecto de ley que actualizaba los fondos destinados a gastos de funcionamiento de Universidades desde principio de año y con la inflación acumulada de 2023 (un 211%). Y fijaba ajustes bimestrales por IPC. También, la actualización de salarios docentes y fija una actualización mensual con base en el IPC, pero de manera subsidiaria a la paritaria colectiva.

Ante dicha situación, Ludmila Tejera, estudiante de Trabajo Social de la Universidad de Buenos Aires, dió su opinión sobre la problemática en la que se encuentran las universidades: «Considero que la educación universitaria pública, es en el único aspecto en donde logamos un consenso social, hoy en día donde la sociedad está atravesada por una grieta en donde se vive el conflicto constantemente, considero que, gracias a la educación pública, especialmente el nivel universitario se logra un consenso social, por lo menos por gran parte de la población argentina. No importa la cantidad de años que hayan pasado, se considera al estudio universitario como el camino para lograr el famoso ascenso social. Y es por medio de esta educación que se da el progreso no solo individual, sino también colectivo. Y hoy en día con la famosa batalla cultural que se implanta en el gobierno, se intenta destruir ese consenso, implantando falsas noticias de que las universidades no quieren ser auditadas, en donde las universidades se roba el IVA de los chicos de Chaco. Cuando en verdad, la realidad es otra, tenemos docentes que cobran miserias, tenemos docentes ad honorem y un montón de faltantes en la universidad. Están renunciando los docentes porque no tenemos las condiciones dignas para cursar, ya no es que solo nos falta el papel higiénico y el jabón, sino que nos faltan los docentes, no sabemos si el cuatrimestre va a terminar, no sabemos si el próximo año vamos a poder arrancar las clases y tenemos una infinidad de incertidumbres como estudiantes. Y las futuras generaciones no saben si van a poder ingresar a la universidad. Estamos perdiendo lo más importante y lo más valioso que tenemos, que es a esa gente ya formada y calificada para su trabajo, que hoy está perdiendo su puesto de trabajo y que está perdiendo su poder adquisitivo».

En esta misma línea, el estudiante en la Licenciatura en Periodismo, Facundo Porta, sumó su opinión:

Facundo Porta, estudiante de la Licenciatura en Periodismo de la UNDAV.

Otro de los temas centrales del cuatrimestre, como se menciono anteriormente, es la suba en los transportes, que imposibilita a muchos estudiantes a acceder o los deja en una situación de extrema complejidad. Este es el caso de Micaela, estudiante de Periodismo y miembro del centro de estudiantes, por “Somos Undav”, que deja esta reflexión e invita a tomar parte activa de la defensa de los derechos adquiridos.

Micaela, estudiante de la Licenciatura en Periodismo de la UNDAV.

Las imágenes de universidades tomadas, de asambleas y clases públicas se multiplican en los últimos días en diferentes puntos del país, frente a un brutal desfinanciamiento por parte del gobierno del sistema universitario y de una retórica y acción de permanente provocación. En ese contexto, comienza a emerger con fuerza el movimiento estudiantil que viene un período de retracción como actor social en la vida pública. También, una medida de fuerza con un paro nacional dispuesto por los gremios docentes y no docentes para este jueves 17 de octubre. En medio de ello, son más de 60 facultades tomadas por estudiantes.

Araceli, estudiante y empleada del buffet de la Universidad Nacional de Avellaneda dió su opinión acerca del movimiento estudiantil y dijo lo siguiente: «Yo lo que opino, lo opino más que nada desde el lado estudiantil, porque soy estudiante de acá, opino que está buenísimo todo lo que el movimiento está haciendo, no solo en esta universidad, sino que en la mayoría, que es ir a marchar, ir a defender nuestros derechos, hacer paros activos, tomar las calles, dar clases públicas, así toda la gente de alrededor se entera lo que está pasando, se entera lo que está viviendo, tome un poco de conciencia, tome empatía, se sume también a escuchar las clases que están buenísimas, son claramente públicas y siento que eso es lo que mejor podemos hacer para defender nuestros derechos a la educación pública y de calidad«.

Clase pública de la Universidad de Buenos Aires.

El veto y el peligro cada vez más tangible de la asfixia presupuestaria multiplicó las tomas, incluso sin facultades con tradición en ese tipo de acciones. Con un número cambiante día a día, son más de 60 facultades de todo el país que están tomadas en estas horas.

Así lo cuenta Luciano Nuñez, estudiante y miembro del Consejo Superior de la UNDAV.

Luciano Nuñez, estudiante de la Licenciatura de Periodismo en la UNDAV.

Sin embargo, Javier Milei parece no ceder, ante dichas medidas, y sostiene que las universidades perdieron credibilidad en la opinión de la sociedad e insiste en que las autoridades de las casas de estudios deben permitir que se auditen las cuentas, para terminar con lo que definió como «curros» de la política.

«La discusión es si quieren o no ser auditados. No quieren ser auditados porque la política utiliza las universidades para financiarse, hace de una causa noble algo para financiar la mugre inmunda de la política», sentenció.

Nota realizada por Sofía Manfrini y Pablo Petrone.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *