Javier Chavez tiene 35 años, vive en Balvanera y está a mitad de camino de ser licenciado en Periodismo por la Universidad Nacional de Avellaneda. Sus intereses van desde el cine, teatros, museos y todo lo referente a la cultura.
Javier confiesa que consume películas y espectáculos en general de manera crítica, no solo como expectador sino como comunicador. No es ajeno al contexto sociopolìtico en el que estos productos son creados.
–Con respecto a las polémicas que se generan cuando un artista se posiciona políticamente o solo condena el recorte actual al presupuestpo en cultura ¿cual es tu opinión?
-Creo que tienen derecho a posicionarse y no deberían ser cancelados por eso. El artista vive también del público y no es ajeno a lo que le pasa a la gente.
–¿Qué creés que dejó el auge de las cancelaciones y lo políticamente correcto?
-No estoy de acuerdo con las cancelaciones, considero que todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión y eso no está ni bien ni mal, es su opinión.
-¿Mirás tele?
-Miro tele, me encanta la tele argentina. Aunque no tengo mucho tiempo, siempre que puedo veo de todo, muy variado.
-¿Qué hay de valioso en el mundo del streaming hoy en Argentina?
-Creo que es un medio que todavía tiene mucho que explotar. Genera mucho fanatísmo y todavía tiene para rato. Creo que lo que es hoy el streaming en Argentina va a dejar precedentes en los medios.
-¿Cuánto del contexto social, polìtico y económico creés que se refleja en los productos culturales masivos? ¿en dónde lo ves más evidenciado?
-En todos lados. La política está en todos lados, desde la forma misma de expresar el arte. Lo vemos en la poca industria que hay -no solo en el arte-, la poca producción audiovisual nacional que hay hoy por la falta de financiamiento, casi nula. Lo poco que se hace es con financiamiento propio o con plataformas extranjeras. Eso significa poco trabajo para los actores, directores y miles de trabajadores detrás, para la industria en general. Veo una gran falta de contenido nacional.
–En este contexto de austeridad y recesión económica, ¿por qué es tan importante conservar la industria cultural?