HACIA UNA TOTAL INCLUSIÓN

Año a año crece la matrícula de niños, niñas y adolescentes con discapacidad en las escuelas comunes de la provincia de Córdoba.

Los cambios que atraviesan la sociedad, los nuevos paradigmas y los nuevos desafíos se hacen visibles en nuestra comunidad, como en el resto de las ciudades que conforman la Argentina de hoy. Es así como, el camino hacia la total inclusión en el ámbito educativo es una realidad que está presente en cada una de las aulas de nuestras escuelas.

En diálogo con la Lic. Martha Ramallo, docente de apoyo a la inclusión, afirma: “…las escuelas están haciendo un largo camino de cambio, habiendo algunas con más resistencia y otras con menos resistencia, pero ellas tienen la obligación de garantizar el derecho al acceso, la permanencia y la promoción a las personas con discapacidad;  y eso se da con un cambio de paradigma que comienza desde los directivos hacia abajo, donde hay que tener en claro las normativas que rigen, como se regulan, como se aplican al proyecto de la escuela y como ponerlas en prácticas en cada institución”.

El Registro Nacional de personas con discapacidad publicó, en el mes de noviembre del 2023, un documento elaborado por el Área de Estadísticas e Investigación Social de la ANDIS (Agencia Nacional de Discapacidad) que hace referencia a la cantidad de personas que viven en nuestro país que poseen Certificado Único de Discapacidad (CUD); de ese total, el 6,7 % (113.105) corresponde a la provincia de Córdoba. Este relevamiento de datos, también nos muestra la cantidad de personas con discapacidad que asisten a escuelas especiales públicas en la provincia de Córdoba; así como la cantidad que asisten por cada nivel: inicial, primario y en educación integral para adolescentes y jóvenes.

Fuente: Relevamiento Anual 2022. RedFIE-DIE. Realización: 09/04/2024

Como se observa, en el transcurso de 10 años y más, ha ido disminuyendo considerablemente (casi un 40 %) la cantidad de alumnos que asisten a establecimientos estatales de educación especial en la provincia de Córdoba, tendencia en baja que no se detecta de igual manera en el resto de las provincias y esto nos muestra que en la provincia de Córdoba el camino a hacia la inclusión plena está en marcha.

Fuente: Relevamiento Anual 2022. RedFIE-DIE. Realización: 09/04/2024

La baja de matrícula en las escuelas de educación especial deja en evidencia que cada vez más chicos con necesidades educativas especiales están insertos en las escuelas comunes, reconfigurándose el rol de las escuelas especiales en el sistema educativo de la provincia.

“La escuela especial transversaliza los niveles de educación y nuestro rol es trabajar conjuntamente con las escuelas comunes en un trabajo de equipo, de corresponsabilidad, de co-enzeñanza, para  garantizar la igualdad de oportunidades y posibilidades por el principio de inclusión educativa, asegurando las condiciones que favorezcan la inclusión escolar y el acompañamiento de las trayectorias escolares de los estudiantes con discapacidad, mediante la disminución o la eliminación de toda barrera, buscando estrategias, dinámicas para el desarrollo de habilidades para la vida y la participación y la independencia en el aprendizaje”, comentó la Lic. Martha Ramallo a este medio.

Todo comenzó en el 2008, cuando Argentina se adhirió, mediante la ley 26.378, a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que en su artículo 24 ordena al Estado arbitrar los medios necesarios para que las personas con discapacidad no queden excluidas del sistema general de educación.

El paso siguiente se concretó en el 2011, con la resolución ministerial 667 dispuso la “eliminación de toda barrera física, ambiental y de organización institucional a los fines de garantizar el acceso”. Gracias a esto, el 17 % de los chicos con discapacidad (1600 en número absolutos) pudo asistir a las escuelas comunes de la provincia de Córdoba.

En el año 2018, esos datos se duplicaron y la provincia de Córdoba llegó al 35, 5 % de estudiantes integrados (3753). En contrapartida, la matrícula de las escuelas especiales bajó de 7.449 a 6.806.

Ya en el 2018, el INDEC, publicó un Estudio Nacional sobre el Perfil de las Personas con Discapacidad que plantea que del total de niños con discapacidad, el 93,3 % de la población asiste a establecimientos de educación formal; aunque este número disminuye considerablemente en la población de adolescentes y jóvenes, alcanzando solo el 27,6 % pone en evidencia que las escuelas comunes, poco a poco van comprendiendo que la inclusión total es posible y que la educación es un derecho de todos.

El preámbulo de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, que la Asamblea General de la Naciones Unidas aprobó en el 2006, reconoce que la discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás. No es ilógico pensar entonces que esa misma evolución la están atravesando las instituciones que conforman en este sistema social, como las escuelas.

De ese total de niños con discapacidad que están inscriptos en el sistema educativo formal, el 75,1 % cursa nivel inicial y primario en escuelas comunes; y del total de adolescentes y jóvenes el 63,7 % cursa el secundario en escuelas comunes. Los porcentajes elevados nos indican que hay más alumnos con discapacidad integrados a escuelas comunes que en escuelas especiales.

Sin lugar a duda se trata de un avance en los derechos de las personas con discapacidad. En otras épocas estos niños se quedaban fuera del sistema y de grandes ingresaban en la modalidad especial. Hoy, en cambio, la modalidad especial está enfocada en dar respuesta a personas con discapacidad que pese a todos los esfuerzos y a la aplicación de todas las estrategias posibles no pueden ser incluidas en la escuela común, y de arbitrar los recursos pedagógico necesarios para que los alumnos con discapacidad tengan una inclusión plena en las escuelas comunes y su trayectoria educativa sea portadora de experiencias significativas además de herramientas que le permitan su plena inclusión en la sociedad en la que viven.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *