NEUQUÉN — Lo que comenzó como un alegre viaje a San Rafael, Mendoza, para ser madrina de un recién nacido, terminó con una grave lesión en un dedo y una dolorosa travesía de 8 horas en colectivo.
Una mujer de Neuquén, cuya identidad no fue revelada, recibió una llamada de su prima el pasado miércoles con una invitación urgente: ser la madrina del bebé que sería bautizada este domingo. A pesar de la corta antelación y de su jornada laboral, la mujer reestructuró sus horarios para poder viajar en micro de Neuquén a San Rafael y regresar a tiempo.
El sábado, después de trabajar 4 horas, se dirigió a la terminal para emprender su viaje. Sin embargo, en el apuro de cerrar la puerta del vehículo, sufrió un grave accidente: el dedo pulgar de su mano derecha quedó atrapado, lo que le provocó una grave lesión. Con un dolor insoportable y el tiempo corriendo, se detuvo en una farmacia para conseguir un analgésico y desinfectante, y continuó su camino hacia el colectivo.
Durante las 8 horas de viaje, el dolor la acompañó sin tregua. Al llegar a San Rafael a las 6 de la mañana, fue recibida por sus familiares, quienes la llevaron de inmediato a una clínica. Allí le curaron la herida, le vendaron el dedo y le aplicaron una inyección para calmar el dolor, lo que le permitió descansar unas horas antes de la ceremonia.
A pesar de las circunstancias, la mujer logró cumplir con su compromiso. Bautizó al pequeño, celebró con su familia y, tras una breve visita para comprar vinos mendocinos, emprendió el regreso a Neuquén a las 19:00 horas. Como triste recuerdo del incidente, la mujer perdió por completa la uña de su dedo y, según relató, parte de la misma y del tejido de su dedo quedaron en el vehículo.