Existe un territorio en Argentina donde la poesía hermética se vuelve un mantra popular. Donde las metáforas complejas se pintan con aerosol, sobre lienzos blancos, rojos, azules, blancos o amarillos. Ese lugar son los tablones.
La relación entre Carlos “Indio” Solari y el fútbol argentino excedió por completo el dato de que fuera un confeso hincha de Boca o que en su juventud jugara de “marcador sucio y astuto” como él mismo se describió.