ESPECIAL INTERACTIVO


la última misa ricotera

Este viernes, a los 77 años, murió Carlos “El Indio” Solari, líder de la banda “Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota”. Si bien la carrera del célebre cantante y compositor estuvo envuelta en un halo de misticismo, desde hace años, fue notoria su ausencia en público debido a su lucha contra el Mal de Parkinson.

En la letra de sus canciones más icónicas, hizo aparición su sentido único de contracultura en frases que destilan el desparpajo que lo identificó. De su vasta carrera artística, se seleccionaron estas 5 piezas en donde quedó a las claras su legado.
01

Flight 956

Porco Rex — 2007

Lo curioso de esta canción fue que “El Indio” utilizó el “Vuelo 956” como metáfora de escape y despedida definitiva de una pareja. Entre la decisión irreversible de ruptura y la partida del protagonista con rumbo a otra ciudad, apareció su inspiración basada en el “Vuelo 956” que correspondió al primer avión de Aerolíneas Argentinas en despegar luego de su reestatización.

“No me gustó cuando te fuiste pasito a paso, perdiendo tacos...”

Flight 956
02

Ji Ji Ji

Oktubre — 1986

Se convirtió en el “pogo más grande del mundo” con notable repercusión mundial. Desde su título, esta risa pícara y traviesa se convirtió en la canción más emblemática de la banda. Sus fanáticos se identificaron con ella como una expresión lejos de cualquier alegría y cercana a una risa perversa.

“¡No lo soñé! ¡Se corrió la voz! Alguien de aquí está muerto, ¡creo!”

Ji Ji Ji
03

La Bestia Pop

Gulp! — 1985

Esta obra formó parte de las primeras canciones que definieron la identidad de su banda. Su ritmo festivo escondió una crítica profunda a la superficialidad de la industria discográfica, convirtiéndose en un irremplazable canto a la libertad.

“A brillar mi amor, vamos a brillar mi amor...”

La Bestia Pop
04

El Pibe de los Astilleros

La Mosca y la Sopa — 1991

Se convirtió en una de las baladas que enamoró al público ricotero al presentar a un antihéroe marginal. Contó la vida de un seductor que vivió al límite y no se rindió, es decir un atorrante que representó la mística de los músicos de barrio que se abrieron camino ante toda adversidad.

“Fue por una de esas noches de cristal que se encendieron sus ojos.”

El Pibe de los Astilleros
05

El Tesoro de los Inocentes

El Tesoro de los Inocentes — 2004

Este himno representó la verdad profunda, la pureza y la autenticidad que se escondieron debajo de los prejuicios. Fue un grito contra las mentiras del mundo, encerrando mensajes sobre la vida y la muerte.

“Si no hay amor que no haya nada entonces, alma mía...”

El Tesoro de los Inocentes