Si te encontrás en la situación de poder ser dueño de tu tiempo y te da curiosidad visitar este barrio, que es una gran y bella opción, esta es una lista para que tengas opciones seguras de lugares a los que vas a ir y pasarla bien. Rodearte de libros o naturaleza, comer una parrilla económica, un buen café en un lugar con historias… Todo eso es posible en Villa Crespo, uno de los barrios más queridos de Buenos Aires.
Casa de Lectura, Biblioteca Cortázar
Comenzar el día leyendo o escribiendo puede cambiarte por completo. ¿Qué mejor que hacerlo en un lugar rodeado de libros? Esta biblioteca, en su segundo piso, cuenta con una sala de lectura para niños y otra sala de estudio rodeada de libros que podés retirar si sos socio gratuito. Allí mismo tiene un balcón a contrafrente muy lindo para disfrutar de un poco de aire si así lo quisieras. Cuenta con buena señal de WiFi gratuita y varias fuentes para enchufar dispositivos electrónicos, por lo que es súper cómoda si buscás un lugar donde estudiar o trabajar con frecuencia.

Parque Centenario
No necesita mucha presentación honestamente. Con su estanque artificial, árboles y animales esta es una forma estupenda de pasar cualquier momento del día, pero mientras más temprano mejor porque todos quieren visitarlo y todos van a la tarde. Los fines de semana hay ferias donde podés encontrar ropa, antigüedades, perfumes, lentes de sol originales vintage, libros, entre otros.

Molino Norteño: las mejores empanadas salteñas
Si buscás almorzar acá vas a probar las empanadas salteñas más ricas del barrio. Con un equilibrio perfecto entre precio y calidad, vas a sentirte un turista en la ciudad. Tiene ese no sé qué que te hace sentir especial. Si no tenés ganas de este plato vas a encontrar muchas otras opciones en el menú, pero es recomendable probar la especialidad de la casa.

Café San Bernardo
Otra opción de almuerzo o inclusive merienda o desayuno es el emblemático café «Sanber» para los jóvenes. Después de que fuera nombrado Bar Notable de Buenos Aires en el año 2012, los clásicos clientes del lugar se vieron forzados a entremezclarse con los jóvenes curiosos que comenzaron a concurrirlo cada vez más y más. Hoy en día, si vas a visitarlo, encontrarás jóvenes porteños fumando a las afueras del lugar o jugando al pool adentro, junto con adultos mayores de pelo ya canoso que leen el diario o toman un café con medialunas mirando con desdén al resto. Es un intercambio interesante que no podés perderte y que, en cierta forma, representa el alma de Villa Crespo.

Estación Villa Crespo
Una parrilla tradicional, familiar, rica y económica. Simula con su estética y arquitectura una estación de tren gracias a sus paredes de ladrillos y la amplitud del lugar. Suele llenarse bastante pero las parrillitas abundantes que te van a servir te permitirán tolerar el ruido de tanta gente compartiendo en un mismo lugar. Si sos vegano o vegetariano tenés opciones de platos para disfrutar como ñoquis o canelones.
