Al film sobre la vida de Robbie Williams no le fue bien en los cines, habiendo recuperado apenas un cuarto de los 110 millones de dolares que costó producirla; en sus casi seis meses de estar en los cines de todo el mundo.
Sin embargo quienes la han visto aseguran que la cinta es muy buena, sobretodo si eres fan del cantante, ya que no sólo indaga en la vida que todos conocemos. Sinó que hace hincapié en los aspectos más duros de su vida, su depresión, y sobretodo sus adicciones al alcohol y a las drogas que ha acarreado a lo largo de toda su vida.
Sin entrar en demasiados spoilers, la cinta cuenta la vida desde su infancia en Stoke-on-Trent, sus comienzos en la industria musical como parte de la boy band «Take that», y su salto al estrellato mundial en su carrera solista. El es muy valiente a diferencia de otros como «Bohemian Rhapsody»; mostrando el lado más oscuro y crudo del la vida del artista; incluso mostrando momentos complicados y parte de los problemas mentales que tuvo en el mayor esplendor en su carrera pero oscuros en su vida intima.
Una «monada» de protagonista
¿Pero porqué el cantante está siendo interpretado en la piel de un mono?, no; no es porque Robbie sea fan del «Plantea de Los Simios» (aunque curiosamente el estudio de CGI que hace a los monos es el mismo que el que realiza al protagonista de esta pelicula), sino porque en numerosas oportunidad Williams ha dicho que él en el escenario se siente como un «mono de circo» y que siempre sintió “menos evolucionado que otras personas” a lo largo de su vida.
El director en esta ocasión fue Michael Gracey quien es reconocido por su trabajo en la pellícula «El gran Showman» protagonizada por Hugh Jackman. Si bien el protagonista es un chimpancé hecho con CGI, los actores que estuvieron detrás fueron: Carter J. Murphy (para las escenas de Robbie de niño), y Jonno Davies (durante toda la etapa adolescente y adulta). Además el cantante compuso el tema “Forbidden Road”, un hit totalmente inédito para esta pelicula.