Lo que parecía ser un día tranquilo en Santa Teresita, partido de la costa Argentina, terminó con momentos de preocupación para una familia cuando su niño se separó y no lo encontraron por varios minutos.
Una tarde de verano Luis, un menor de 3 años, provoco una inesperada búsqueda, cuando su familia estaba disfrutando de una placida tarde de playa.
La madre se había ido a caminar junto con su prima, cuando de golpe el clima comenzó a cambiar y una intensa lluvia obligó a los parientes a preparare para regresar.
Ante este hecho, el padre y el primo comenzaron a juntar las pertenecías, en medio de ese momento, se descuidaron y Luis se alejó de los adultos, sin que estos lo advirtieran.
Cuando su madre regreso de la caminata, preguntó por él y rápidamente se dieron cuenta de que no estaba. La preocupación pronto inundo el ambiente. Buscaron por los alrededores y no aparecía, estuvieron varios minutos recorriendo la playa, y nada. El tío, finalmente, tuvo una idea, subir el médano y bajarlo hacia la calle. Al hacerlo, encontró al menor parado, quieto y solo, junto al cordón de la calle. El alivio fue inmediato, el pequeño estaba sano y salvo, aunque aquel momento quedará para siempre como una anécdota familiar.