Scaloni: De joven inexperto a conquistar el mundo

En el fútbol argentino, pocos nombres resuenan con tanta fuerza como el de Lionel Scaloni. Nacido un 16 de mayo de 1978, en Pujato, provincia de Santa Fe; casado con Elisa Montero y dos hijos (Ian y Noah) en común. Inició su carrera como futbolista en Newell’s, paso por Estudiantes, Deportivo La Coruña, Lazio, Mallorca, entre otros.

Su debut como entrenador, se produjo en la Selección Argentina Sub-20, a su vez, era colaborador y ayudante del grupo con Jorge Sampaoli en la mayor.

Luego del desastroso mundial, la renuncia de Sampaoli y los problemas en el vestuario, Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, le ofreció ser el encargado interino para los amistosos que se iban a llevar a cabo y hacer el recambio generacional que requería el plantel en ese momento. Debutó en su puesto un 8 de septiembre del 2018 frente a Guatemala, logrando un triunfo por 3 a 0. Al finalizar el encuentro, en conferencia de prensa dijo: «Me siento preparado».

Esta declaración hizo ruido y los medios de comunicación empezaran a maltratarlo e instalaban nombres de técnicos que no eran sondeados por la Comisión Directiva. Mientras tanto, Martín Liberman, en Debate Final se refirió al DT diciendo: “Es un piloto de tormenta, no está a la altura de la situación”. Por su parte, Mariano Closs, en ESPN F12, lo tildó de “joven inexperto”. Mientras que ex jugadores también se refirieron al respecto, entre ellos, Maradona, en TyC Sports, lo fulminó en vivo diciendo: “Es un buen muchacho, pero no puede dirigir ni el tránsito”.

En poco más de cuatro años, se podría decir que terminó la pasantía, se recibió con honores y completó un doctorado con las mayores calificaciones posible para meterse en la historia grande del fútbol argentino: es el primer director técnico que logró los títulos de la Copa América y del Mundial, cortando además ambas rachas sin títulos de 28 y 36 años, respectivamente. 

Apostó por jugadores que hoy son indiscutidos y los llevó a otra dimensión. Así aparecieron primero los De Paul o Paredes; luego fue el turno de los Cuti Romero, Molina o Emiliano Martínez; y finalmente sumó otras piezas indispensables como Julián Álvarez, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister. En mayor o menor medida, el ojo del mandamás argentino se posó en jugadores terrenales que explotaron en su mejor versión bajo su mandato, muchos de ellos rindiendo incluso más que en sus propios clubes sintiéndose esenciales para el grupo.

A la par de esos aportes, armó el escenario ideal para recuperar al mejor Messi. Lo mimó, lo rodeó de la mejor manera posible y le conformó un grupo en el que todos estaban dispuestos a inmolarse por ese líder que los podía llevar a la gloria. Y, además, completó el escenario con dos regresos vitales, en principio Otamendi y luego Di María, esté último, primero lo desafió con las palabras y luego lo convenció desde su juego. Con su estilo conciliador, el Leónidas de Pujato sumó otras dos piezas que serían fundamentales.

Con un buen grupo y con condiciones para que lucieran sus estrellas, al conjunto albiceleste le alcanzó para ganar la Copa América 2021. Sin embargo, el desafío del Mundial de Qatar 2022 presentaba otros obstáculos y ahí emergió el Scaloni estratega: no dudó en mover piezas inamovibles después del cimbronazo ante Arabia Saudita. Sin importar los nombres propios, priorizó al equipo por sobre las individualidades, por más dolorosas que pudieran ser esas decisiones

Pensó cada partido de acuerdo al rival de turno, pero sin renunciar a ideas preestablecidas. Por eso no dudó en cambiar alternativamente de esquemas de acuerdo a las necesidades. También supo sorprender, como al colocar a Di María como extremo izquierdo en la final cuando todos lo esperaban por la derecha y sobre lo mencionado el jugador rosarino dijo: “Me dijo que por ese sector iba a divertirme. Que había un defensor en esa zona que era más central que lateral y que podíamos hacer una gran diferencia por ahí. Y la verdad que le salió perfecto. Todo lo que había planeado y dijo en la charla previa se terminó dando en el partido». Y más allá de tener que definir dos partidos por penales, en los seis triunfos fue dominador y justo vencedor.

Precisamente los penales también son un aspecto clave para el DT y ese «efecto mariposa» con el que se consagró la “Scaloneta”. Es probable que todo hubiese sido muy distinto si Jerónimo Pourtau, arquero de Estudiantes, no detenía dos penales en la definición ante Uruguay en las semfinales de aquel torneo juvenil en L’Acudia (Sub 20) que lo llevó a la Mayor. O si el Dibu Martínez no paraba aquellos tres ante Colombia en la Copa América 2021. Pero está claro que esos sustos sirvieron para forjar el temple del joven pasante inexperto que se doctoró en Qatar con todos los honores.

En este último parrafo, te dejo un QUIZ para saber cuánto aprendiste de Scaloni y La Selección.

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