Max Verstappen hizo su esperado debut en turismos este fin de semana en el emblemático circuito de Nürburgring Nordschleife, participando en una carrera de resistencia de cuatro horas. El piloto neerlandés, vigente campeón mundial de Fórmula 1, completó las vueltas necesarias bajo estrictas normas de la Federación Alemana, que le otorgaron la licencia requerida para competir en la categoría superior de GT3. En su estreno, Verstappen corrió con un Porsche Cayman GT4 con potencia limitada y peso aumentado, para ajustarse a las normas para pilotos novatos, y pese a las restricciones logró un destacado rendimiento, completando la carrera y cumpliendo los requisitos técnicos y de vuelta con éxito. Esta participación abre la puerta a que Verstappen compita oficialmente con un GT3, posiblemente un Ferrari 296 GT3, en futuras competencias de la NLS en Nürburgring, marcando un hito en su carrera y generando gran expectativa en el mundo del automovilismo. Su avance es visto como un ejemplo de pasión por el deporte, respeto por las normativas y un reavivamiento de la tradición de pilotos de F1 compitiendo en otras categorías.
